Aumento de peso en niños con enfermedad celíaca tras el diagnóstico: qué es normal y cuándo intervenir
Tras el diagnóstico de enfermedad celíaca en la infancia y el inicio de la dieta sin gluten, muchas familias se sorprenden —y a veces se preocupan— al observar un rápido aumento de peso en sus hijos.
La pregunta es lógica: ¿es normal?, ¿forma parte de la recuperación o estamos creando un nuevo problema?
En esta entrada explico, desde la nutrición clínica pediátrica, por qué ocurre este fenómeno, cuándo es fisiológico y cuándo conviene actuar para prevenir un exceso de peso a medio plazo.
1. Qué ocurre en el organismo tras el diagnóstico de celiaquía
La enfermedad celíaca no tratada provoca un daño en la mucosa del intestino delgado que limita la absorción de nutrientes. En niños, esto puede traducirse en bajo peso, retraso del crecimiento, déficits de micronutrientes y menor energía.
Cuando se inicia una dieta sin gluten estricta, el intestino comienza a regenerarse y la absorción mejora de forma progresiva.
2. El “catch-up growth”: una recuperación esperable
El aumento de peso inicial tras el diagnóstico forma parte del llamado catch-up growth o crecimiento compensatorio.
- Recuperación del peso no ganado previamente
- Aumento del apetito
- Mejora del estado general
- Normalización de percentiles
3. ¿Por qué algunos niños ganan más peso del esperado?
Mejora brusca de la absorción intestinal
El mismo aporte calórico ahora se absorbe completamente.
Aumento del apetito
La recuperación suele ir acompañada de mayor hambre.
Ultraprocesados sin gluten
La eliminación del gluten suele ir acompañada de un aumento en el consumo de productos específicos sin gluten (panes, bollería, galletas, snacks). Muchos de estos alimentos presentan una mayor densidad calórica que sus equivalentes con gluten, debido a:
- Uso de harinas refinadas (arroz, maíz, féculas).
- Mayor contenido en grasas añadidas para mejorar textura y palatabilidad.
- Menor aporte de fibra y micronutrientes.
Esto puede traducirse en productos con más kcal por ración, mayor índice glucémico y menor capacidad saciante, favoreciendo un balance energético positivo si su consumo es habitual.
Aumento del apetito y regulación hormonal
Tras la recuperación intestinal, se produce una normalización progresiva de las señales hormonales implicadas en el apetito. En la enfermedad celíaca activa, la inflamación y la malabsorción alteran la acción de hormonas como la leptina (señal de saciedad) y la ghrelina (estimuladora del apetito).
Con la dieta sin gluten:
- La leptina vuelve a responder de forma más eficaz a las reservas energéticas.
- La ghrelina puede aumentar transitoriamente, incrementando la sensación de hambre.
Este ajuste fisiológico explica el aumento del apetito inicial y refuerza la importancia de estructurar la dieta desde el inicio.
Compensación emocional
Tras el diagnóstico, es frecuente que el entorno familiar utilice la comida como forma de compensación emocional, ofreciendo productos especiales o dulces sin gluten. Sin una adecuada educación nutricional, esto puede consolidar patrones poco equilibrados.
4. Diferenciar recuperación saludable de exceso de peso
Recuperación adecuada
- Recupera percentiles
- Mejora desarrollo
Aumento excesivo
- IMC elevado
- Dieta de baja calidad
Mensaje final para familias
Con acompañamiento profesional es posible favorecer un crecimiento saludable.
Referencias
- Husby S. et al. ESPGHAN Guidelines. JPGN.
- Leonard MM et al. JAMA.
- Norsa L. et al. Nutrients.